¿Qué hay detrás del nuevo modelo de estación de policía?

El reto más significativo de este nuevo modelo de servicio es el cambio de mentalidad, la doctrina y la actuación de los policías con herramientas, protocolos y estándares. El liderazgo de los directivos policiales es fundamental para el direccionamiento estratégico y orativo en áreas claves como: planificación basada en evidencia, servicio preventivo, gestión del recurso humano, sistemas de información, educación, administración y finanzas, y trabajo interinstitucional.
Los gobiernos y directivos policiales contemporáneos han entendido que el principal desafío de una reforma policial implica un giro estructural en la manera como la Policía actúa, patrulla las calles, previene el delito y persigue la criminalidad. Es un modelo enfocado a modernizar las estaciones de policía, como la unidad territorial más próxima a las necesidades ciudadanas, estén en el centro de las prioridades y su modernización aborde la infraestructura, analítica de datos, entrenamiento, equipamiento, procesos, herramientas de gestión, tecnología, recepción de denuncias y programas de servicio al ciudadano.
En el desfile del 27 de febrero se presentó el trabajo de varios meses en el diseño de nueva imagen e identidad reflejada en nuevos uniformes e infraestructura moderna de la estación de policía. Este cambio requiere actuar con profesionalismo y trabajar con método y herramientas de planificación, gestión y evaluación para saber en qué áreas se está siendo efectivo y dónde se debe concentrar la acción institucional. Nuevas metodologías están definiendo el tipo de intervención según el comportamiento de la criminalidad y la conflictividad social.
La prueba piloto se desarrollará finalizando este mes en Santo Domingo y Santiago y se escalará hacia otros territorios del país gradualmente. Los nuevos policías egresados, acompañados de policías antiguos, previamente evaluados en su desempeño e integridad, actuarán con mejores prácticas y estándares de patrullaje moderno. Desde el saludo y abordaje al ciudadano se debe percibir el cambio. El uso de cámaras de cuerpo, pistolas eléctricas y elementos que ayuden a usar profesionalmente la fuerza policial será prioridad en esta nueva fase de la reforma policial. Tal como el Presidente lo está exigiendo, los directores de las regionales y comandantes de estación deben seguir planificando, tomando decisiones y usando mejor los recursos para prevenir y patrullar mejor las calles. Los encuentros comunitarios y la rendición de cuentas son claves en la evaluación del desempeño profesional de las nuevas directivas policiales. Las estaciones de policía tendrán un espacio para institucionalizar los centros de planeación operacional policial que son el cerebro tecnológico de información, planeación operativa y toma de decisiones. Los policías son finitos y el patrullaje deberá focalizarse en las horas y sitios requeridos, lo cual implica trabajar con datos de la criminalidad y entender cómo se reconfigura el delito.
Pero no son solo metodologías y técnicas. Son capacidades concretas para el patrullaje policial en esta primera fase piloto: 1,500 policías, 1,500 cinturones multipropósito, 1,500 nuevos uniformes azules con su equipamiento, 1,500 chalecos antibalas, 1,500 cámaras. La disposición de camionetas, motocicletas, drones y radios de comunicación para aumentar la frecuencia y efectividad del patrullaje policial es una prioridad para disminuir los tiempos de respuesta de los requerimientos ciudadanos del 911.
Para la señora Ramona y muchos otros ciudadanos y policías, la sostenibilidad de este nuevo modelo implica este año el trámite legislativo de una nueva ley orgánica para reformar la carrera, disciplina, educación, seguridad social, estructura organizacional y servicio policial para que la Policía brinde un mejor servicio a los ciudadanos.